Categoría: Invitados
25 Octubre 2007
Todos tenemos un océano por dentro
algunas veces habla en el silencio de la boca
O se deja escuchar en el rumor de los cabellos sobre la espalda
El mar que nos habita se prolonga en otros cuerpos
a veces es oleaje transparente y sin espumas
algunas noches se convierte en un desierto
Golpea la piedra, brama en desvelos sin luna
Es el golpe en la playa, los peñascos y los arenales
nos da la infinitud de su horizonte
preña las honduras con su aroma
ysu vaciante nos llena de zargazo
Todos tenemos un abismo en el horizonte
marinas pobladas de islas desiertas
algunas tienen nombre y otras las bautizamos
en el insomnio
Nuestros océanos tienen historias de naufragios
erráticos navíos semi ocultos en la bruma
contadas a la almohada mojada por el sueste
y un poco de su brisa toca la frente en la mañana
Andamos en el mar con miedo
a irnos en esa inmensidad que nos reclama suyos
caminamos descalzos como reconociendo nuestro cuerpo
sobre la arena, como en otras playas, otros océanos
(Algunos llegan a ser bahías cálidas
los hay de oleajes ávidos,
en espera de la costa para absorber sus aguas
los hay quietos y solitarios con forma de ensenada)
Acaso los ríos le hablan a ese rumor de nuestros corazones
Por eso agolpan la sangre y fluye la sal del interior
Hay mares como hombres y mujeres
sin cartas de navegación ni brújulas
Una vez conocí la marina de otro cuerpo
su única isla era selva de eterno verano
un río horadaba sus abismos
navegué a su horizonte
y fui a dar en la hondura de sus formas
Un norte me dejó el frío sabor al abandono
el vaho de sus rumores alejó la playa
y la unión de nuestros miedos
hizo del océano un desierto de aguas profundas
Venga una felicitación sincera (y de algarabía) a la compañera poeta Argentina Casanova por haber sido recipiendaria del Premio de los Juegos Florales Nacionales 2007 convocados por la Universidad Autónoma de Campeche. ¡Felicidades!
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23 Octubre 2007
Como todo en las putas y meseras, el nombre es lo que menos importaba; hace un mes respondía a “Alejandra” pero él día de hoy despierta en ella “Galilea”, mote que anoche uno de los borrachos habituales le regala creyendo tal vez que ella lo necesitaría para más tarde.
Galilea sonríe al verme con una expresión exagerada, como quien ve a un pez gordo que llegará a darle una propina suficiente para drogas, leche, comida y media renta. Es mi segunda vez en esa cantina y nunca he pagado, así que mi dinero ni mi atuendo son motivos de su alegría fingida.
Va por cervezas para todos los que hemos llegado y se sienta junto al Chino –señor, tan mestizo igual todos los presentes, que lleva los ojos más rasgados como sentencia.
Para la segunda tanda de alcoholes los de la mesa pretenden que me la cargue a un hotel, atrás de la cantina o al auto, depende de donde yo quiera coger, así que como en un juego de niños ocupan su silla y dejan una vacía a mi lado.
Galilea se sienta y sonríe, las arrugas que hay en sus párpados de ojos chicos crecen semejando grietas por la tierra arada, siento en la cara su aliento extraño.

Dice que se acordó de mí y que le alegra mi regreso. Sus palabras parecen emanadas de un argumento que se compra en las sex-shops con el titulo: Textos para engatusar pendejos, sin embargo le digo entre risas que no precisa terminar la copla, no proyecto acostarme con ella ni llevo suficiente dinero encima como para sacarla de pobre. Finge enojo, me suelta la rodilla y susurra que olvide todo; parece una niña que en una caja de cartón inmensa, juega a ser la puta que atiende a los compañeritos de su escuela.
El Chino le exige el plato de camarones con sal, Galilea se levanta y regresa con más cervezas, dos platos de camarones y la sonrisa que extravió hace un rato. Parece feliz, como si acabaran de pedirle matrimonio; se coloca cerca mío y apreta mi mano.
Me cuenta que, a pesar de haberme visto apenas dos veces, puede llamarme su mejor amigo –sólo ella sabe lo desesperada que está para decirle esto a un patán como yo-, no obstante la dejo continuar porque detrás de su voz distingo la velocidad de luna creciente que hace florecer sus lágrimas. Habla de sus hijos y del amor que cultivan, de su pareja que la golpea, de los imbéciles que todos los días llegan a la cantina y le tocan las tetas o le alzan la falda, de que quiere tomarse una cerveza conmigo y de que le gusta bailar.
Bailamos con la gracia de un elefante en un jardín de bonsáis, no frena en su reír y lagrimar. Desconozco si ríe llorando o llora riendo pero ahora descubro que en la playa de sus lágrimas está ella sentada, contemplando el paso lento del astro que en ella prospera.
Me recuerda a mi hermana. Resulta obvio especular que esa misma luna aparece en sus confusiones, desbordando el pueblo vacío que desde la niñez le habita.
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10 Agosto 2007
Desde Sydney, nos ha llegado material del compañero de Chihuahua Mario Licón Cabrera, les dejo estos poemas y espero que le puedan decir que es lo que piensan.
Han entrado al Drenaje, y no hay que dejarlos sobrevivir fuera de nuestra propia voluntad. El primer poema Missed Target es sobre la leyenda (si así lo quieren ver) de la violencia alcohólica en que siempre vivió (al puritito filo) William Burroughs.
Missed Target
A esa hora de septiembre de 1951
en tu temporada en el infierno deefiano
tú, William S. Burroughs
--jugando a la Willhelm Tell—
colocaste un vaso en la cabeza
de tu cómplice y esposa
tú –que eras muy diestro y muy cool al tirar
arcos dardos carabinas y pistolas
muy orgulloso además de nunca errarle al blanco
mirando al vaso y mirándola a ella
disparaste
el atinado disparo se incruste en el centro mismo
de la frente de Joan Vollmer
Haciéndose añicos el vaso rueda escaleras abajo
inerte, sobre el piso ensangrentado, ella te mira
¿Qué hicieron después – tú, y tus testigos presenciales?
¿Ir al bar de abajo y aventarse un par de Sauzas
protegidos por la escuálida noche de la colonia Doctores?
Sydney / 2007
en el décimo aniversario de la muerte de W.S.B.
Y sobre la búsqueda personal, el poeta nos comparte lo siguiente:
Problemas de identidad
¿Tenía Jean Cocteau problemas de identidad?
¿Es por eso que acostumbraba ir de la poesía al
teatro y de aquí a la escultura y el dibujo?
Mi astróloga me dice: Australia es un buen lugar
para ti. Junto a toda esta diversidad de razas
tú —sin dudarlo— puedes decir que eres
mexicano.
Mi problema, —le contesto— no es saber de dónde soy
sino a dónde voy
de mis títeres a mis dibujos a mis fotografías a
mi escritos, o.... (?)
Mario Licón Cabrera (Chihuahua, México, 1949) Poeta y traducor. La reverberación de la ceniza, su tercera colección de poesía, fue publicada por Mora y Cantúa Editores en 2005. Ha participado en los festivales de poesía Ramón López Velarde (México). Semana de la poesía (Barcelona), World Poets Congress, Spring Writes Festival, Austrålia Poettry Week (Sydney), Horas de Junio (Hermosillo, México). Ha publlicado en numerosas antologías y revistas de México y Australia. Radica en Sydney desde 1992 y actualmente prepara una antología de poetas australianos traducidos al español. Es representante en Sydney de Alforja Revista de Poesía (México). Estos poemas son parte de Yuxta(O)posiciones, libro de poemas en proceso (Inglés-Español), proyecto apoyado por el Gobierno Australiano a través del Consejo Australiano para las artes y su Departamento de Literatura.
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23 Julio 2007
Revisando "Las cavas del vaticano" de André Gide, les dejo este hermoso pasaje. Cualquier cambio de época, cualquier cambio de nombres se hace impertinente y tan digno de todos los escribidores (muy a lo Ivi) que se sitúan en esta parquedad literaria que ha hecho Mérida, la sucia ciudad blanca, que nos apetece el hambre.
Revisen y opinen:
No se podía negar. El último libro de Julio tenía mala prensa. Aunque fatigado, el novelista recorría los recortes de los periódicos, donde se citaba su nombre sin benevolencia. Después abrió una ventana y respiró el aire brumoso de la noche. Las ventanas del gabinete de Julio daban sobre los jardines de la Embajada, estanque de sombra lustral donde el espíritu y los ojos se lavaban de las villanías del mundo y de la calle. Escuchó algunos momentos el canto puro de un mirlo invisible. Después entró en la alcoba donde Margarita reposaba ya.
Como temiese el insomnio cogió de la cómoda un frasco de agua de azahar, de la que hacía frecuente uso. Cuidadoso de las amabilidades conyugales, había tenido la precaución de colocar alejada de la durmiente la lámpara con la mecha baja; pero un ligero tintineo del cristal, cuando después de haber bebido dejó el vaso, sacó de su profundo sueño a Margarita, que, lanzando un gemido animal, se volvió del lado de la pared. Julio, encantado de tener pretexto para despertarla, se acercó a ella, y mientras se desnudaba dijo:
—¿Quieres saber cómo habla mi padre de mi libro?
—Querido, tu pobre padre no tiene ningún sentido literario; me lo has dicho cien veces —murmuró Margarita, que no deseaba más que dormir.
Pero Julio tenía demasiado oprimido el corazón:
—Dice que es imperdonable que haya escrito esas tonterías.
Se produjo un largo silencio, en el que se sumergió Margarita, perdiendo de vista toda literatura, y ya Julio se hacía a la idea de estar solo, pero ella hizo, por amor a su esposo, un gran esfuerzo y volvió a la superficie:
—Espero que no vayas a molestarte por eso.
—Tomo la cosa muy fríamente, ya lo ves —repuso en seguida Julio—. Pero me parece que mi padre no debía expresarse así; mi padre menos que nadie, y precisamente a propósito de este libro, que no es, propiamente hablando, más que un monumento en su honor.
¿No era precisamente, en efecto, la carrera tan representativa del viejo diplomático lo que Julio había relatado en aquel libro? Ante las turbulencias románticas, ¿no había exaltado la digna, tranquila, clásica y a la vez política y familiar existencia de Justo Agenor?
—Tú no has escrito, afortunadamente, ese libro para que te estuviese agradecido.
—Me da a entender que he escrito el "Aire de las cumbres" para entrar en la Academia.
—¡Y aunque fuese así! ¡Aunque entraras en la Academia por haber escrito un buen libro! —Y después, en un tono de resignación—: ¡En fin! Esperemos que los periódicos y las revistas le enteren.
Julio estalla:
—¡Los diarios! ¡Ya hablan!... ¡Las revistas! —Y furiosamente, dirigiéndose a Margarita, como si ella también tuviese culpa, con una risa amarga—: Me tratan mal en todas partes.
Al exabrupto Margarita se despabiló completamente.
—¿Has recibido muchas críticas? —preguntó solícita.
—Y elogios de una conmovedora hipocresía.
—¡Qué bien haces en despreciar a esos periodistas! Pero acuérdate de lo que te ha escrito anteayer M. de Vogüé: "Una pluma como la suya defiende a Francia como una espada."
—"Una pluma como la suya, contra la barbarie que nos amenaza, defiende a Francia mejor que una espada" —rectifica Julio.
—Y el cardenal André, al prometerte su voto, te ha confirmado recientemente que tenías detrás de ti a toda la Iglesia.
—¡Valiente cosa! —¡Pero, querido!...
—Acabamos de ver con Anthime lo que vale la alta protección del clero.
—Julio, no te exasperes. Tú me has dicho muchas veces que no trabajas en busca de recompensas, ni de la aprobación de los demás, y que la tuya te basta; y hasta has escrito acerca de esto hermosas páginas. —Ya lo sé, ya lo sé —dijo Julio impaciente. Para su dolor profundo no eran suficientes aquellas tisanas. Pasó al tocador.
¿Por qué se dejaba arrastrar ante su mujer por aquel desbordamiento lastimoso? Su inquietud, que no es del tipo de aquellas que las esposas saben aminorar, por orgullo, por vergüenza, debía encerrarla en su corazón. "¡Tonterías!" La palabra, mientras se lavaba los dientes, le golpeaba las sienes, trastornaba sus más nobles pensamientos. ¡Y qué importaba su último libro! Olvidaba la frase de su padre, por lo menos olvidaba que viniera de su padre... Una interrogación horrible, por primera vez en su vida, se alzaba ante él —en él, que no había encontrado hasta entonces más que aprobaciones y sonrisas—; una duda sobre la sinceridad de aquellas sonrisas, sobre el valor de esta aprobación, sobre el valor de sus obras, sobre la realidad de su pensamiento, sobre la autenticidad de su vida.
Entró en la alcoba llevando distraídamente en un mano el vaso para enjuagarse la boca y en la otra el o pillo; dejó el vaso, lleno a medias de agua rosada, sobre la cómoda, y dentro del vaso el cepillo, y se sentó ante un secreter de arce, donde Margarita tenía costumbre de escribir su correspondencia. Cogió el portaplumas de su esposa; sobre un papel violeta, delicadamente perfumado, comenzó:
Mi querido padre.
Recibí su carta esta tarde, al llegar. Desde mañana me dedicaré a la misión que me confía y espero llegar a satisfacerla, deseoso de probarle así mi devoción.
Porque Julio era una de esas nobles naturalezas que, bajo las ofensas, manifiestan su verdadera grandeza. Después, echando hacia atrás el busto, permaneció algunos instantes balanceando la frase con la pluma levantada:
Me es muy duro ver precisamente en usted una falta de interés que...
No. Más bien:
¿Cree que estimo en menos esta probidad literaria que...
La frase no salía. Julio estaba en pijama; le pareció que iba a coger frío, rasgó el papel, volvió a coger el vaso y fue a dejarlo al lavabo, en tanto que arrojaba los trozos de papel en el cubo.
En el momento de entrar en la cama tocó en la espalda a su mujer.
—¿Y a ti qué es lo que te parece mi libro?
Margarita entreabrió un ojo lánguido. Julio tuvo que repetir la pregunta. Margarita, volviéndose a medias, le miró. Las cejas arqueadas bajo un montón de rizos, los labios contraídos, Julio daba pena.
—Pero ¿qué es lo que tienes, querido? ¡Qué! ¿Crees de verdad que tu último libro es menos bueno que los otros?
Esto no era una contestación. Margarita se esquivaba.
—Yo no creo que los otros no son mejores que éste.
—¡Oh! ¡Entonces!...
Y Margarita, ante aquellos esfuerzos, desfalleciendo de sueño y presintiendo sus cariñosos argumentos inútiles, se volvió hacia la sombra y se durmió.
No duden de esta veracidad. El tiempo hará sorna de los críticos.
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24 Noviembre 2006
Por un arte de vitalidad sin límites
Belleza y arte
La belleza construida en el presente con justificaciones seniles ha nacido irremediablemente muerta, y se encuentra en un ambiente de farándula burguesa que la convierte en un objeto meramente suntuario.
Esa belleza se ha asfixiado entre sus numerosos adornos: extensas disertaciones sobre la pureza de las formas, teorías sobre el color o las palabras “buenas” y “malas” que nada tienen que ver con el ser humano, innumerable panegíricos para los artistas vacuos, ediciones de poesía limitada con la firma del autor en cada ejemplar, cultismo confuso con información tan libresca que las computadores se mueren de envidia.
Y con la muerte de esa señora, toda producción de seudoarte cómplice ha sido afectada. Nunca se habían dado tantos artistas y críticos cuya cobardía clama por el viejo tiempo del presente, y que se arrojan desesperadamente sobre la calavera de la belleza para darle algunos toques de maquillaje, cuya supuesta calidad es atestiguada por los tenebrosos cubículos de las academias, o le cuelgan algunos artefactos de la joyería Morlock...
Tomando en cuenta lo antes dicho, nosotros nos negamos seguir el juego institucional de la “CUL —¿cul no es un prefijo de origen francés?— TURA” que implica la teoría y práctica de los grupúsculos academicistas y sectas reduccionistas que bregan en el poder editorial y que con sus esquemas se vanaglorian de una absoluta corrección sobre lo que “la belleza debe ser”.
Y nosotros no decimos que “la belleza debe ser” sino que LA BELLEZA ES, EXISTE EN EL PRESENTE, está en la vida misma sin restricciones, sin esquemas apriorísticos, sin límites, y por todo esto, INDEPENDIENTE de las instituciones y fuera de los consejos vejestorios y epígonos anatematizantes.
Situación presente.
Esta es la gravedad de nuestro siglo: LA GENTE ESTÁ ENFERMA DE CORDURA Y SENSATEZ.
Todos los conformistas sufren de cordura y sensatez.
La cordura y la sensatez destruyen la imaginación del ser humano y lo reducen a un plano objetual en el que permanece cotidianamente reproduciendo una vida miserable; el individuo es aplastado por su propia impotencia y conformismo para hacer nada:
—los hambrientos dejan pasar el pan frente a sus narices;
—los artistas piensan que el arte se termina cuando los publican o exponen sus obras;
—los amantes se niegan a aventurarse buscando nuevas respuestas al amor;
—los “pensadores” se dedican todo el tiempo a buscar epítetos con los cuales denigrarar sus detractores;
—las corrientes políticas se consideran “Demiurgos” con sus teorías inmediatistas, apráxicas, ante la realidad social;
—y un millón-por-segundo de etcéteras más.
Nuestros contemporáneos en los tiempos que corren se tratan como seres cosificados. Los individuos se abandonan a una autocomplacencia pasiva buscando una tranquilidad que nunca existirá, siendo que el ser humano siempre será el producto de luchas internalizadas e históricas que engloban a toda la sociedad... La mayoría de la gente se refugia en la ideologización y se abandonan a quienes les quitan lo más preciado que tiene el individuo: SU HUMANIDAD... Sólo asumiéndose a sí mismos es que los individuos pueden romper en la práctica a todo sistema manipulador que trate de “regularles” la vida. Todo ser humano que se estime a sí mismo se opondrá a todo control externo, venga de donde venga: religión, “ciencia”, partido político, Estado, psiquiatría, psicología, psicoanálisis, etc.
Los individuos que reducen la vida a su propia simplicidad y pragmatismo no ven más allá de las paredes artificiales que ellos mismos han levantado, este es uno de los modos en que la imaginación creativa es asesinada, sin considerar que esa imaginación es otra prerrogativa de la humanidad de la persona. Por todo lo dicho, los artistas sin límites son necesarios en los tiempos de miseria como el presente.
DEBEMOS ROMPER TODOS NUESTROS NERVIOS porque ya están desgastados, totalmente inservibles, insensibles, y sólo nos mantienen en una situación degradante en la que todos nuestros actos pierden el sentido delo humano.
EL REINO DE LA FELICIDAD ESTÁ AQUÍ Y AHORA en todo individuo que realiza una praxis humana en la que se reconoce sujeto/objeto, masculino/femenino, negativo/positivo, bueno/malo; praxis en la que ama y lucha, donde crearse a sí mismo significa hacerse y deshacerse en una esencia vital...
Tenemos que actuar en todos los frentes posibles e imposibles de la vida humana. TODA REDENCIÓN ABSOLUTA E HIPOSTASIADA ES FALSA.
Infrarrealismo e infrarrealistas
El infrarrealismo es la espontánea e inesperada aparición de la clave determinante que asalta y destruye todas las reglas que constriñen y retrasan al ser humano y sus manifestaciones. Así, el infrarrealismo es la contingencia que lidia con los significados y cambios que nunca pueden ser previstos por el racionalismo ni siquiera con la ayuda de toneladas de equipos de precisión. El infrarrealismo está aquí, todo lo penetra y viaja en el vehículo de lo inmediato.
Para ser infrarrealista hay que vivir desde ahora en las galaxias de los hoyos negros lo que significa estar en la vida misma que se comporta y expresa como esas galaxias, donde lo extraordinario sucede cotidianamente, lo imposible es posible y los actos inciden en maravillas inesperadas. Esas galaxias son vistas por los ojos que captan los asombros, son tocadas por las manos que captan delicias y deleitan desplazándose por las texturas vivas de los cuerpos humanos; son vivibles por los movimientos que luchan por la libertad, son una danza en las estrellas; son percibidas por el coraje de vivir, cueste lo que cueste, cada instante auténticamente; se encuentran en todos los combates individuales y sociales que crean las metamorfosis de la vida humana; se oyen en todas las voces, músicas, gruñidos, canciones, sonidos que se configuran en los caminos de las almas anhelantes; son alucinadas en las mentes verdaderas que penetran lo impenetrable con el arte. Quienes las buscan, entran en esas galaxias; el nombre inmediato con el que son designadas no es importante, puesto que dichos nombres son sólo las múltiples formas de nombrar la HUMANIZACIÓN que hacen del individuo un ser completo.
—El infrarrealismo es la multitud de cuerdas que ayudaron a derribar estatuas de opresores como el zar Pedro o Stalin..
—El infrarrealismo es la pistola de Sergei Esenine cuyos disparos recitaron su poema para los Estados Unidos.
—El infrarrealismo es una mandarina cuya cáscara es pelada con los dientes mientras se sigue saboreando.
—Gerard de Nerval es infrarrealista caminando por las calles de París mientras jala con un cordón una langosta.
—Un acto infrarrealista es don Quijote de la Mancha derribando al farsante Caballero de los Espejos.
—El infrarrealismo canta y gruñe, tiene miedo y es valiente, ama y odia, atina y desatina, gana y pierde, se compone y se descompone, se aflige y se serena, ríe y llora, aprueba y desaprueba, pero siempre se conmueve con sus contradicciones, para bien o para mal.
—El infrarrealismo no tiene acciones en fábricas ni en instituciones bancarias y, por lo mismo, no se acongoja cuando los obreros hacen huelga o los bancos son asaltados.
—El infrarrealismo ama sin reservas y no cree en el matrimonio. Le gusta ser aventurero en todo y piensa que las cosas no están hechas sino haciéndose (incluso piensa que muchas cosas están malhechas).
—El infrarrealismo se burla de las alternativas capitalistas que siempre son: “¿coca-cola o pepsi-cola?”
—El infrarrealismo le saca la lengua a la etiqueta, se muere de risa en las conferencias de los letrados, respira al aire libre y no tiene mamá ni papá y es andrógino.
—El infrarrealismo piensa que el llamado “oficio de escritor” es una invención de los literatos que han querido vivir confortablemente del arte, lo que significa un indecoroso comercio de la vida.
—El infrarrealismo es epicúreo, sodomita, hereclitiano, hedonista, narcisista, kantiano, hegeliano, marxista, anarquista, metafísico, patafísico, utópico, existencialista; simultáneamente todo esto y nada a la vez; pero rechaza la reproducción de sectas de il corpore fascista.
—El infrarrealismo no es secta de ningún tipo, no distribuye membresías ni boletos y no elige a sus miembros por ningún mecanismo de mayorías ni de minorías porque para ser infrarrealista basta con ser infrarrealista.
—El grupo de los poetas infrarrealistas no tiene estatutos ni reglas de conducta, puesto que formamos un grupo nogrupo.
—Para el infrarrealismo más vale lamentar que prevenir.
EL INFRARREALISMO EXISTE Y NO EXISTE
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30 Agosto 2006

Registro convoca a colaborar en su siguiente número:
MÁQUINAS
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12 Junio 2006
La refracción bajtiniana en Fausto
1. La leyenda de Johannes Fausto
Francois Ribadeau Dumas, en su texto Historia de la magia, hace un seguimiento de la vida del “príncipe de los nigromantes”, Johannes Fausto, autodenominado Georgius Sabellicus Faustus Junior (3). Este personaje fue contemporáneo y amigo de los alquimistas Cornelio Agrippa y de Teofrasto Paracelso (4). Desde muy joven, Johannes se siente atraído por la magia, ciencia nuevamente en boga durante la Edad Media. Surge en él, pues, la fascinación por Simón el mago, “padre de los gnósticos”, por quien su entusiasmo de juventud le seguirá durante el resto de su vida. La alquimia en el ocultista le concedió la independencia del espíritu y del pensamiento, fortaleciendo su adhesión al esoterismo y al hermetismo filosófico de Hermes Trimegisto.
En un primer momento este personaje fue partidario del reformismo junto a Lutero, pero rompe con este círculo a causa de su extremo y apasionado gusto por la antigüedad pagana y sus prácticas mágicas.
Numerosos pactos diabólicos son puestos de relieve en las Demonologías de Juan Wier y Juan Bodin. El pacto fáustico se asemeja a los realizados durante la edad pagana, que abundan en documentos de la antigüedad. Se dice que Satanás acudió al llamado del pactante bajo la forma de un monje franciscano, mientras que Mefistófeles se presentó mucho más elegante, a la moda del tiempo, con espada al cinto (5). El pacto con el Diablo del luciferismo de determinadas sectas y de Heliodoro el Mago, o de Simón el Mago, procede de los poetas de las sibilas y de los virgilianos exploradores de Dante. Es muy probable que Goethe se haya servido del Gran Grimorio y del Grimorium Verum para representar el pacto fáustico. Estos dos libros, con certeza, ya eran muy conocidos alrededor del año 1500, tiempo de la posible vida del doctor Fausto. En la primera parte del Gran Grimorio se detalla el rito de evocación del Lucifer Rofocal, quien es lugarteniente de Satanás. Este texto se dedica a la descripción de las diversas fases de preparación y de la ceremonia. Inclusive la formulación del Círculo protector está incluida, así como también cada paso del procedimiento para configurarlo. En cuanto al Grimorium Verum, éste es más rico en los detalles referentes al contrato con el demonio. En realidad, el pacto de Fausto era el de Hércules y Teseo bajando a las regiones infernales, el viaje a los infiernos de Orfeo, mágicamente llevado por el poder de su lira, de creer Ovidio. Este pacto para la alquimia, siguiendo los datos astronómicos, rememora el descenso del Sol durante el equinoccio de otoño. Es decir, experimenta una temporal muerte, ya que baja a las regiones infernales. De igual manera, simboliza los viajes esotéricos de Baco (6), Hércules, Orfeo, Asklepios, quienes bajaban al averno para ascender al tercer día, como posteriormente hizo Jesucristo. Según Widman, el pacto fáustico fue distinto al narrado por Christopher Marlowe en su drama Tragical history of Doctor Faustus (7). Las pautas a cumplir, a decir de Widman, son las siguientes:
I. Renegar de Dios y de Todo el ejército celestial.
II. Ser el enemigo de todos los hombres.
III. No prestar oído a las discusiones de los clérigos y de las personas de la iglesia, y hacerles todo el mal posible.
IV. No frecuentar las iglesias ni visitarlas, y no acercarse al Sacramento.
V. Odiar el matrimonio y no comprometerse con sus ataduras, con ningún pretexto.
... ¿Algún catártico comulga con estas cinco premisas?
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22 Mayo 2006
¿Cómo debe a su juicio expresarse el llamado "compromiso de los escritores"?
Se trata de responder una encuesta organizada por un diario comunista. Me divierte pensar que tal vez no hayan encontrado mejor ejemplo que el suscrito para presentar las lacras morbosas de un escritor pequeño burgués y decadente. Alguien inventó el término y el destino del escritor comprometido. Soy inocente. El único compromiso que acepto es la persistencia en tratar de escribir bien y mejor y encontrar con sinceridad cómo es la vida que me tocó conocer y cómo es la gente condenada a convertirse en personajes de mis libros.
¿Es vigente la soledad del escritor o habría que modificar el concepto en la actualidad?
Si la soledad significa lo que yo entiendo, contesto "vigentísima". Para todo ser humano, escriba o no. En caso contrario me adhiero espiritualmente a las peñas, las mesas redondas y los torneos con flores naturales.
(Publicada en El Popular / Suplemento Cultural, Montevideo 26.1.1962)
¿Considera que sus críticos no interpretan correctamente?
Si por "interpretación correcta" usted entiende "interpretación total" le digo que eso no puede suceder nunca. Ni siquiera en el amor. Además los críticos que me importan saben mucho más de literatura que yo.
Había pensado preguntarle algo tan poco íntimo como su posición frente a la literatura comprometida.
Eso acaba de inventarlo.
Aun así vale la pena que me conteste.
Creo que no hay más compromiso que el que uno acepta tácitamente cuando se pone a trabajar o jugar. Es un compromiso con uno mismo. Se trata siempre de escribir lo mejor que nos sea posible; con total sinceridad, sin pensar nunca en los hipotéticos fulanos que van a leernos.
(María Esther Gilio: "Onetti y sus demonios interiores", Marcha, Montevideo 1.7.1966
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