Esa nostalgia que en tus ojos cabe
es la razón para que nazca el grito
esa verdad como la voz y el sable
que nada quiebra sino la luz del rito.


Hay que creer en la certeza muda
única sal que en la mirada muerde
es el dolor la voz de la cicuta
alta es la noche intensa que se pierde.


Dame tu cuerda y salta en este abismo
que de la noche crecen las paredes
con la verdad clavada ya en el mito.


Ese vulgar insomnio va silente
sobre tus ojos, desencantados mirlos
quiebran sus alas y la razón distiende.