Propuesta literaria en la obra de Saulo de Rode
No es raro escuchar, entre los creadores literarios de este estado, que la obra de Saulo de Rode carece de un manejo exquisito de lenguaje, que su estructura poética es irregular y a veces atrevida, al utilizar palabras bravas. En Círculos de Sangre, primer libro del autor meridano, más que preocuparse en la búsqueda estructural, el poeta nos muestra momentos de su intimidad, desnuda con la palabra paisajes, y denuncia lo que le tiene inconforme. Lo aplaudible del conjunto literario es que más allá del estricto “canon” de perfección poética, cada uno de los textos es una fotografía, técnica tan perdida por quienes van en busca de lo estructural y se olvidan de la sensibilidad lectora.
Dividido en cuatro partes, y haciendo un análisis del poemario, las voces que se han manifestado en contra de la obra de Saulo, sea por inamistad o por envidia, quedarán silenciadas, pues en el transcurso de la lectura del libro, encontraremos una conciencia al formar los versos. En el Círculo I, el tema recurrente es la muerte y la soledad –tal vez las temáticas centrales de todo el trabajo-. Así, tenemos que desde el inicio el poeta nos advierte del contenido: De la muerte/soy la carne/mística memoria del cuerpo/ancestra razón sin prisa.
Sigue con su tono solemne y llegamos a un poema de denuncia, por la impotencia que en 1997 causó la matanza en Acteal. Y cito: En un pueblo la muerte que no deja vivir/puede mirar a los niños comer la carne de otros niños/ y después lamerse los dedos con satisfacción. A comparación del primer texto, en éste, los versos son más largos, las mismas sílabas se unen para conformar el ritmo. Sin embargo, ya en el segundo Círculo existen otras propuestas: Mujer/bésame/muerde/mi sexo/cansado/de gritar/tu nombre. Aquí el ritmo lo forman los encabalgamientos; la primera sílaba de cada línea que será la tónica o el monosílabo. Ya en este apartado el contenido cambia y más allá de la muerte, existe el recuerdo de los amores pasados, la pasión que el hablante lírico siente y nos transmite a través de la imagen poética.
La preocupación por el mundo y los acontecimientos bélicos que rodean al orbe no le son ajenos a Saulo de Rode, así lo manifiesta en la tercera parte del poemario. Y cito: El mundo vende cadáveres con hielo/nutriendo el aire/el polvo de la tierra/el perdón para matar, morir, nacer.
A título personal debo decir que la parte más lograda del poemario, pero acaso ajena a todo el conjunto del libro, es el Círculo IV donde el autor nos hace saber que no carece del conocimiento del metro y el ritmo; en este apartado los versos son más largos y las ideas no son interrumpidas al manejarse bien la cesura: El dolor de mi pierna derecha parece leer la oscuridad/la repetición de las palabras parece ser una lámpara de aceite/el filo para cortarse los intestinos donde duermen las sílabas…
Para finalizar no puedo soslayar que Saulo de Rode, hoy día, escribe explorando otras alternativas en su poesía, con esto, quiero manifestar que aquellos que dicen que el autor de Círculos de Sangre se ha quedado estancado; sólo espero que no se lleven la sorpresa de su vida, por eso, estamos en espera de una próxima publicación y así conocer su nueva búsqueda a favor de la literatura de Yucatán y nuestro México.
Texto leído por su autor en el CERESO de Mérida. 17 de octubre del 2007.

La Catarsis Literaria El Drenaje se reúne los viernes a las 6:30 de la tarde, en la Biblioteca Pública Central Estatal Manuel Cepeda Peraza de la ciudad de Mérida, Yucatán.
Escríbenos: romeolobos@yahoo.com.mx
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