Las tardes ya se acuestan
sobre los pedazos de sol que disimulas
ha quedado un rostro de frente al firmamento
y una voz en la distancia que incita a pensar
en la caída de las hojas
Todos se han llenado de regocijo por la presencia del cadáver
y esa luz que se empecina en lamerle los labios
Todos se han dorado las espaldas con el fuego amigo
y nada de palpitaciones en el pavimento
Siempre las distancia
las hojas que se alejan con sus giros
y el pardo cintilar de las nubes
que se arrancan las nostalgias mientras reparten sus caricias
sus contraluces hacia todos los rincones

sobre los pedazos de sol que disimulas
ha quedado un rostro de frente al firmamento
y una voz en la distancia que incita a pensar
Todos se han dorado las espaldas con el fuego amigo
y nada de palpitaciones en el pavimento
Siempre las distancia
muy bueno, me hacen recordar a una amiga que vive en otra ciudad, breve pero sustancioso tu poema, muchos saludos y buena suerte.
Davicho.