(Literal, Latin American Voices)

Ileana Garma

 

12:39pm

Es hora de recapitular, las hojas que perdía el almendro, esas hojas que poco a poco, voy encontrando en la vida; todavía me siguen llamando joven, pero yo recuerdo mi juventud. Es tan lejana. Sí, hablemos de las primeras hojas, el dulce de coco, el agua de coco, la manta de sombra para los enfermos de sol, ¿serán tan ciertas?, ¿aquella habitación,  aquel patio, de puntillas en medio de la verdolaga fresca y la danza de la luz, y la danza de la luz que invitaba a viajar descalza sobre la tierra? Ser descalza es lo mío. Y la voz de mi abuela como una serpiente de los corredores a las hojas del naranjo, cosa de locos comos los caballos. Agua de jamaica, agua de tamarindo, ¿serán tan ciertas?, esas tardes al salir del colegio, lagartijas, esas tardes al salir de mí, lagartijada,  y la libreta de los dibujos en la mano para pintar a la lombriz de tierra, al remolino de hojas, a la puerta oxidada, y el paso de los otros niños a sus puertas.

Junté un montoncito de tierra, ¿será tan cierto? ¿Que mis manos fueron pequeñas, que abuela cantaba en una lengua incomprensible? El calor nos consoló a todos, lo mismo que la cocina donde los días hervían  para dentro. Supongo que es verdad, mi sed me recuerda al sol negro partiendo mis labios, al sol negro partiendo. A donde quiera que vaya, saldrá a recibirme el canto de mi abuela, como una serpiente, de los corredores a los altos edificios, a las avenidas, y comprenderé su lengua, cosa de locos como los caballos.

 02: 25am

Así que vuelta a empezar. De nuevo como en la infancia, amanece y sé que nadie espera nada de mí, uno a uno se acumulan los días transitados. Los días pasados no se eclipsan, no hay nada que haga que logre que me libre de ellos, uno a uno aparecen con el pretexto de una tonadita, un perfume, el de las cocinas hirvientes, el de los hombres bajo el sol, el de los niños que corren, y puedo comprobar que no olvido, ni las verdades ni las mentiras, y volveré a ellos, a cada uno de los rostros y los instantes de precisos, un poco a lo Naipaul:

 Nada sucedió con mi escritura durante esos cinco meses; nada sucedió durante los cinco meses siguientes. Y luego un día, en la profundidad de mi depresión casi permanente, comencé a ver lo que podría ser mi material: la calle urbana de cuya vida mixta nos habíamos mantenido alejados, y la vida rural anterior, con los modos y maneras de una India recordada. Parecía fácil y obvio cuando lo encontré; pero me había tardado cuatro años en verlo. Casi al mismo tiempo me llegó el lenguaje, el tono, la voz para ese material. Era como si voz y asunto y forma fuesen partes uno de otro.

 Y tornaré a leer como en aquellos primeros años, sin que importe mucho quién es autor, moviéndome en mis propios patios cerrados, hermanándome con los personajes, volviéndome un poco ellos, sin que importen en qué parte del mundo se encuentren. Y volveré a escribir, sin que importe en qué parte del mundo me encuentre, sobre y con lo que sé, con el verde tibio de mis abuelos, con el aire cálido de los almendros, y el viento de todos los lugares caminados, y la brisa de hoy. Ese es el ambicioso plan, por más aeropuertos que uno conozca, ese es el ambicioso plan: encontrar la voz, el tono, el lenguaje y el tema propio, sin temor.

 04:21pm

Pienso en la revista Literal, Latin American Voices, sus retos comenzaron en el 2004, Adolfo Castañón dijo que era un proyecto muy ambicioso, su Directora, Rose Mary Salud, comentó durante el 1er Festival de Revistas Culturales llevado a cabo en la ciudad de Querétaro, del 17 al 19 de agosto del año en curso, que el propósito de Literal era diluir las fronteras. Por algo esta es una revista bilingüe, que busca tener presencia en Canadá, México, EU,  y sigue apostando por un formato impreso.

Rose Mary Salum, platicó que después de vivir un tiempo en Estados Unidos se dio cuenta de que nuestra cultura no estaba siendo fielmente reproducida. Sin embargo para ella lo más preocupante era que el discurso que entablaban las más de 1500 revistas dedicadas al mundo hispano, utilizaban un lenguaje altivo, vertical y prepotente y subestimaban a los lectores. Rose Mary apunta: me sigue molestando las voces que se dirigen a los escritores en español como si nosotros no supiéramos nada, como si hubiera una íntima relación entre el español y la ignorancia, por no decir la tara mental. Por otro lado, la directora de Literal, comenta que cuando intentó publicar en las revistas dedicadas al mundo hispano, esperaban que ella mandara textos ligados al spanglish, o cuestiones chicanas, es decir, hasta para ser hispana había que cubrir ciertos requisitos. Finalmente surge Literal, y se piensa como la oportunidad de participar en la vida cultural de ambos países y ofrecer un espacio para los escritores hispanos en estados unidos, buscando el punto donde dos idiosincrasias se tocan.

Literal, Latin American Voices, se preocupa por las manifestaciones artísticas contemporáneas, y procura mostrarlas a todo aquél interesado en la cultura. Literal surge entre dos culturas como un puente. En ella existe una legítima preocupación por los cambios sociales y artísticos. Muchos son y serán los retos de una revista que es para los de aquí y para los de allá, uno de ellos es el lenguaje, el reto de propiciar la apertura y el interés por lo otro, por lo diferente, por lo nuevo.

 06:32am

Considero sensato leer y escribir. Algunas personas encuentran una barca y de ella no salen nunca, en la barca lo encuentran todo, la pesca, la sal, las gaviotas que recortan al sol más terrible, lo tienen todo. Otros tropiezan con un alto edificio, una corbata, el sillón, las estadísticas, desde el décimo piso el mundo es sólo el horizonte, una línea extendida en el horizonte, y el edificio les da todo, no necesitan nada más. Y he visto a otro tipo de hombres, se mueven entre las calles estrechas, rebosantes de transeúntes, con el rostro sucio, sólo miran sus propios pies, pero parecen tranquilos por hallarse en un lugar tan lleno de gente, al final se sentarán en alguna plaza, y por las mañana los encontraremos dormidos en las bancas, perezosos, sabedores de que siempre habrá gentío a su lado. Quizá los escritores son un poco de esta manera, saben que nunca se encontrarán solos, quizá no sea tan cierta su terrible soledad, pues no es la soledad del hombre que sabe que va a morir, ni la del eremita escondido en las lagunas del desierto, al escritor lo acompañará siempre, irrevocablemente, su pasado, su pasado y su presente, la tierra de la infancia y la de hoy, que aunque sea la misma, no lo es, no podría serlo, y su capacidad para recrear, para transformar y revivir, llenando de vida todo lo que toca. La única ciudad desde la cual se lee y se escribe es la vida misma, tanto el pasado como el presente, y quizá también el futuro, los planes, los sueños, los miedos, las frustraciones, los rostros que surgen en la pared, y las flores que sembramos en el jardín, que quizá mañana broten.

 8:00am

Lo que importa en la literatura, al fin de cuentas, lo que siempre está allí, es lo verdaderamente bueno. Y -aunque las formas llevadas a la práctica pueden producir juegos milagrosos, como La importancia de llamarse Ernesto o Decadencia y caída- lo que es bueno es siempre lo que es nuevo, tanto en forma como en contenido. Lo que es bueno olvida los modelos que puede haber tenido, y es inesperado; tenemos que atraparlo al vuelo. La escritura con esta calidad no puede enseñarse en un curso de escritura.[ii]

 Lo único inesperado es nuestra propia vida.

  


 [i] V.S. Naipaul, "Leer y escribir", Fractal n° 21, abril-junio, 2001, año 6, volumen VI, pp. 11-42.

 [ii] Ibidem