A  mediados de 2010 surge en la Catarsis Literaria El Drenaje, el propósito de contar con una colección de plaquettes de poesÃa de jóvenes creadores, es por eso que publicamos una primera plaquette, con un tiraje de 50 ejemplares y que se imprimió y presentó en la ciudad de México, bajo el tÃtulo de Y el estado de sitio, pero ya en el 2011, en colaboración con la Dirección de Cultura del Ayuntamiento de Mérida, continuamos con la colección de plaquettes de artistas menores de treinta y cinco años, y nacidos o radicados en el estado de Yucatán. Cada trabajo cuenta con un tiraje de 300 ejemplares.
Estos poetas nacidos entre 1988 y 1979, han obtenido premios o menciones honorÃficas, han publicado ya en revistas locales y nacionales, algunos forman parte de antologÃas literarias, sin embargo, la gran mayorÃa, está publicando con nosotros sus primeros poemarios. Se trata en total de siete plaquettes de poesÃa que revelan un panorama poético peninsular, rico, variable y novedoso. Cada uno de estos artistas manejan temas diferentes, pero coinciden en el atrevimiento, sÃ, se atreven a desnudarse, a revelarse, a revelar su mundo, que es el mundo. Acá, una pequeña muestra y la abierta invitación para formar parte de los proyectos de la Catarsis Literaria el Drenaje.
 Rodrigo Ordóñez Sosa
                                                               Primera
Ciudad:
pronunciar tu nombre
             abre un universo de bisagras y candados perennes.
Â
Conservo la camisa en ruinas
                        y el eco del venado
                                                         en mis piedras.
Â
                         Entrar en ti
          es conjurar Cantores SombrÃos,
a esos muertos en fuga eterna
                                      hacia tus celestiales escombros,
           sólo ellos conocen tu geografÃa de insecto
                             donde anida tu columna.
Â
 Tomado de Ordóñez Sosa, R. Bisagras, Catarsis Literaria el Drenaje, Mérida, Yuc. México, 2011.32pp.
Â
 Andrea DomÃnguez
                                  Introito
Â
A tiempo es el cuerpo, que solitario,
tiene la necesidad de conocerse
Â
En profundidades y esencias salitres
se encuentra asimismo navegando.
Â
Mide las horas con el desgaste
de los vasos y las presencias.
Â
El mudo del pecho, habla y tergiversa.
Â
Confuso el eclipse de sol con el de luna,
el brillo se bebe sin pesadumbre
se bebe solo y con locura.
Â
Cerca y distante, como se mira al sol y a la luna.
Â
El bufón de estrellas y la nave descompuesta suelen revelar,
las razones en discordia del mediodÃa, de la media noche,
un ojo de hielo que copula con el de fuego
regala el equilibrio que se derrama de las estrellas,
siendo este el cielo extenso sobre el que mis alas se abren.
Â
Acento
              Espacio
                              Acento
                                             Espacio
Â
Â
Tomado de DomÃnguez, A. Good night and travel well, Catarsis Literaria el Drenaje, Mérida, Yuc. México, 2011.32pp
Â
Marco Antonio Murillo
Â
VIII
Roma, 476 d.c.
Â
 Más que esta ciudad arrasada, me conmueve que escribas en el aire, porque no volverá su risa de olivos y viñedos a rozar tu piel.
     Me conmueve que con estas lÃneas que a duras penas logras esbozar, pretendas salvarla del fuego que ya ha consumido las estatuas de nuestros dioses y anonadado el Imperio.
     Cuando el fuego haya fatigado cada piedra con su arco de luz y silencio, será el eco del aire levantando cenizas, astillas y humo lo único que perviva, la única voz que logre preguntar entre muros y pilares avasallados.
     Qué será más importante: ¿Escribir lo que poetas y cronistas no podrán decir, o mirar por última vez la caÃda de la lluvia mezclando la sangre y el óxido de otras batallas?:
 Tomado de Murillo, M.A. Muerte de Catulo, Catarsis Literaria el Drenaje, Mérida, Yuc. México, 2011.32pp
Â
Mario E. Pineda
             Discurso de un ciudadano más
Â
Camaradas
hermanos de huella
las calles nos pertenecen
Â
Sangre quién sangre
Â
Nuestros antepasados las hicieron con sus pies libres
caminando de cuadra a cuadra
sin temor a no seguir el mismo paso
Â
Camaradas
no dejemos que esta historia
se hunda en los baches donde hemos caÃdo
arranquémonos las púas de esclavitud
enrolladas en nuestros dedos
Â
Sangre quién sangre
Â
Basta de resistir
es momento de avanzar a la victoria de pasos interminables
                                              Â
No vamos respetar los semáforos que impusieron los invasores
Patadas al rojo hasta que sea verde
verde de nosotros
Â
Camaradas
Â
Descalzos y valientes
aplastemos las banquetas de los invasores
el asfalto es de nosotros
Â
Recibamos el sol de mañana caminando
Â
Ni un paso atrás
              sangre quién sangre
Â
Tomado de Pineda, M.E. P(r)o(l)emas Y se vislumbra la venganza, Catarsis Literaria el Drenaje, Mérida, Yuc. México, 2011.32pp.
Â
 Jorge Manzanilla
Â
            Puedes decirle al aire que paso mañana
Para Yoana Marleni
Quieras o no,
soy la lengua que recorre tus venas para callarte
Desde la ventana:
escupe la metáfora, aviéntala sin recato
cuéntales a todos de nuestro silencio
del parque congelado por nuestras risas.
Â
Cuéntales del Cristo que nos persigna
de los rostros, la moneda, el helado
la cagada de pájaro en mi brazo izquierdo,
la rosa que nos devora y el mensaje en espera.
Â
Diles que nuestras manos dibujan calles,
inventan gramáticas, arman canciones.
Â
Este es el momento de cantarle a la sangre.
Â
Con esto, ya puedes decirle al aire que paso mañana.
Â
Â
Tomado de Manzanilla, J. Que me sepulten recostado en la palabra, Catarsis Literaria el Drenaje, Mérida, Yuc. México, 2011.32pp.
Â
Esaú Cituk Andueza
         Lunes
Â
Entro al Templo para cantar salmos
porque mi casa es de oración.
Â
Yo cruzaba tus pasillos         Â
y reconocÃa mi hogar en tus salones;
como incienso quemado
ascendÃa mi palabra a tus columnas
y a la luz de tu lámpara
conocà las Escrituras.
Â
                          Mi casa es de luz.
Â
Ahora encuentro todo oscurecido
por gritos de vendedores
compradores regateando
el estiércol de las palomas
y la frivolidad del dinero.
Â
                        Mi casa es una cueva de ladrones.
Â
No te quiero adentro.
Déjame a solas con mi palabra.
Â
Llévate tus puestos
llévate tu mercancÃa.
Â
Dejaré sin mancha mi casa:
Â
Mi oración como un látigo
echa la corrupción a la calle
Â
fragmenta la espalda del pecado
que se levanta
Â
para suplicar perdón
por quienes profanaron el Templo.
Â
                         ¿Mi casa es oración?
Â
Â
Tomado de Cituk Andueza, E. Sin calma, Catarsis Literaria el Drenaje, Mérida, Yuc. México, 2011.32pp.
Â
 Ileana Garma
Â
      Tú también la noche oscuras
Â
Como si alguna sustancia le faltara a mi cerebro
subo a los automóviles de mis amigos
debajo de la lluvia avanzamos hacia
habitaciones debajo de la lluvia
como si algo
algo importante de pronto
hubiera desaparecido
para dejarme ahÃ
sonriendo en el asiento trasero
o en sillones bien forrados a un lado de
heladas lámparas
Â
entonces
no tengas miedo
Â
Entonces puedo resumir
en elevadores y escaleras
restaurantes cafés calles árboles
neblina detrás de los árboles
este dolor
este dolor de
lÃneas paralelas que se juntan
Â
entonces
no tengas miedo
de las lÃneas paralelas
de las lÃneas paralelas que se juntan
Â
Dos chicas en especial
he visto
sin hablar toda la noche mientras llueve
sobre las carreteras que parecen cerrarse
No quisiera ser como ellas y más tarde
resumiendo todo esto en escaleras en medio de árboles
en medio de salas tibias en medio de mi mano
quizá tampoco importe
Â
y llueve también sobre
Â
       hasta que duele la espalda
como si alguna sustancia le faltara a mi cerebro
que puedo resumir este dolor en elevadores
en el temor de ser como esas calladas
con lentes
que despegan el color de la luz de las paredes nocturnas
    Â
Â
Â
Â
Tomado de Garma, I. Y el estado de sitio, Catarsis Literaria el Drenaje, Mérida, Yuc. México, 2da Edición 2011.32pp.

Escribe un comentario
Los comentarios están cerrados